lunes, marzo 12, 2007

A la cuarta será la vencida

Bueno, realmente no sé como empezar. Quiero escribir un post contando como me ha ido en la terrible experiencia de “sacarme” el carné de conducir pero no sé qué decir.

De entrada, fatal. Jejeje, la verdad es que sé que algo torpe soy, poco hábil en algunos temas como me dice mi novia (o en muchos temas, que es lo que realmente dice) pero sinceramente esto de suspender una y otra vez ya deprime un poquito.

Os cuento un poco. La primera vez fue triste. Sí, esa quizá es la palabra perfecta.. Martes y trece, febrero de 2007. Estuvimos esperando media hora más de la cuenta a que llegara el señor examinador. Serio, desagradable, soso. Creo que no duré ni diez minutos, tal vez ni cinco. La conducción bien hasta que se me “caló” el coche en una cuesta. Ale, nervios a “tutiplén” y adiós aprobado. Tengo que aceptar que incluso al intentar estacionar (es que sabéis que no se dice aparcar…) golpeé al coche de delante. Borrico, más borrico que Belén. Parachoques azulito, jijiji, que mono.

La segunda vez, a la semana siguiente, miércoles 21 de febrero, la cosa no terminó muy diferente a la anterior. Esta vez fui el segundo en examinarme. El chico anterior lo hizo muy bien y claro, listón alto, difícil aprobado. La conducción bien, casi sin fallos pero maldito “ceda el paso”. Fui a cruzar pero al ver un coche a lo lejos me paré y claro, el morro de mi coche (juas, léase esto con recochineo porque de “mi” coche nanai de la china mandarina, yo tendré uno en el 2015 mas o menos con suerte) se quedó pasando la línea discontinua del ceda el paso. Suspenso. Adiós, Fernando, vete donde has venido. Ese día me cabreé bastante, daban ganas de matar a alguien de la rabia pero ciertamente culpa mía fue. Así que a esperar quince días y renovar papeles (que guay, ya me pesa menos el bolsillo).

Pero ya a la tercera es para el asesinato. Sinceramente alguien tenía que morir ahí al terminar el examen. Ese cabr** prepotente, chulo, asqueroso, maleducado… (que leches, es mi post y pongo lo que quiero, era un cabrón prepotente). Salí el primero y lo hice todo perfecto, sin fallos como pude ver en la hoja de examen pero… Llegamos a una avenida y me dice el examinador de estacionar “donde se pueda”. Por nervios, me meto en el primer hueco pero ¡gilipollas! Cuando termino de estacionar (recordar que no se dice aparcar) me dice:

- Fernando, ¿has visto la línea amarilla? Te dije que estacionaras donde se pudiera.

Mi cara no era un poema (como se suele decir), era la literatura completa de la generación del 27 en adelante. Vamos, realmente acabé casi llorando en el coche, para que veáis.

¡Coño!¡Mierda! toma estacionamiento mas bonito en un santo vado, entrada y salida de vehículos a un parque. Suspenso. ¿A que suena a coña? Claro, con los nervios, ni me di cuenta.

Y como resumen, a la cuarta irá la vencida, supongo, ya que me estoy desesperando un pelín mucho… ¿quizá tiene razón mi novia en que soy mas torpe que un pato?

Ah, por cierto, un juego, elegir una de las respuestas correctas del 1 x 1 de Fernando:

¿Cómo se dice cuando se inmoviliza un vehículo fuera de la calzada en los espacios habilitados al efecto por un tiempo superior a dos minutos?

a. Aparcar.
b. Estacionar.
c. Dejar el coche sin moverse.